jueves, 8 de septiembre de 2011

Instantes, Jorge Luis Borges

Si pudiera vivir nuevamente mi vida,
en la próxima trataría de cometer más errores.
No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más.
Sería más tonto de lo que he sido,
de hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad.
Sería menos higiénico.
Correría más riesgos,
haría más viajes,
contemplaría más atardeceres,
subiría más montañas, nadaría más ríos.
Iría a más lugares adonde nunca he ido,
comería más helados y menos habas,
tendría más problemas reales y menos imaginarios.

Yo fui una de esas personas que vivió sensata
y prolíficamente cada minuto de su vida;
claro que tuve momentos de alegría.
Pero si pudiera volver atrás trataría
de tener solamente buenos momentos.

Por si no lo saben, de eso está hecha la vida,
sólo de momentos; no te pierdas el ahora.

Yo era uno de esos que nunca
iban a ninguna parte sin un termómetro,
una bolsa de agua caliente,
un paraguas y un paracaídas;
si pudiera volver a vivir, viajaría más liviano.

Si pudiera volver a vivir
comenzaría a andar descalzo a principios
de la primavera
y seguiría descalzo hasta concluir el otoño.
Daría más vueltas en calesita,
contemplaría más amaneceres,
y jugaría con más niños,
si tuviera otra vez vida por delante.

Pero ya ven, tengo 85 años...
y sé que me estoy muriendo.

No te rindas, Mario Benedetti



No te rindas, aún estás a tiempo
De alcanzar y comenzar de nuevo,
Aceptar tus sombras,
Enterrar tus miedos,
Liberar el lastre,
Retomar el vuelo.
No te rindas que la vida es eso,
Continuar el viaje,
Perseguir tus sueños,
Destrabar el tiempo,
Correr los escombros,
Y destapar el cielo.
No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se esconda,
Y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma
Aún hay vida en tus sueños.
Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo
Porque lo has querido y porque te quiero
Porque existe el vino y el amor, es cierto.
Porque no hay heridas que no cure el tiempo.
Abrir las puertas,
Quitar los cerrojos,
Abandonar las murallas que te protegieron,
Vivir la vida y aceptar el reto,
Recuperar la risa,
Ensayar un canto,
Bajar la guardia y extender las manos
Desplegar las alas
E intentar de nuevo,
Celebrar la vida y retomar los cielos.
No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se ponga y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma,
Aún hay vida en tus sueños
Porque cada día es un comienzo nuevo,
Porque esta es la hora y el mejor momento.
Porque no estás solo, porque yo te quiero.

martes, 26 de abril de 2011

Museo de la Gran Mineria, Sewell


El Museo de Sewell , que se ubica en el edificio 129, tiene 4 pisos y originalmente fue una Escuela Industrial, donde se enseñaban oficios a los hijos e hijas de los trabajadores– tiene como objetivo el testimoniar la importancia del cobre en el desarrollo económico y social de Chile, y de Sewell en particular, como el lugar donde nació la gran minería del cobre y se originó una particular cultura y arquitectura.







Sewell


Sewell fue una ciudad minera ubicada en la comuna de Machalí, Chile. Se encuentra a 150 km al sur de Santiago y a 64 km de la ciudad de Rancagua. Fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 2006, por su incalculable valor histórico y cultural para Chile y el mundo.
Esta ciudad minera enclavada en pleno desnivel de la Cordillera de los Andes, se ubica sobre los 2.140 metros sobre el nivel del mar, en la ladera del Cerro Negro.



Una de las principales características de esta ciudad es la ausencia de calles, sino de una gran escalera que es "la calle principal", desde donde se accede Sewell empezó su construcción y poblamiento con el nombre de El Establecimiento en 1904, bajo la mano del ingeniero norteamericano William Braden, de la empresa minera estadounidense Braden Copper Company.Hoy subsiste sólo el centro de la ciudad, pues gran parte del poblado fue desmantelado y demolido a principio de los 80. Es posible visitar la ciudad en tours turísticos que parten desde Rancagua. Sewell empezó su construcción y poblamiento con el nombre de El Establecimiento en 1904, bajo la mano del ingeniero norteamericano William Braden, de la empresa minera estadounidense Braden Copper Company.